miércoles, 7 de septiembre de 2011


No sé,puede que últimamente lo único que tengamos todos en común sea el autoengaño. Imagino que cada uno se receta sus propios placebos para curarse en superficie...El interior ya es otra cosa,precisa de un tratamiento mucho más severo.

Tengo una absurda teoría,como todas mis conjeturas de estúpida idealista. Creo que existen dos tipos de personas: las que saben leer el cuerpo y las que no...llamémoslas analfabetas corporales. Para un buen lector no es difícil detectar las erratas en el escrito y diferenciar un buen libro de una bazofia literaria. Del mismo modo, un buen lector corporal es capaz de traducir los gestos en emociones. Lamentablemente el analfabetismo corporal está más extendido de lo que a muchos nos gustaría.
Es simple,un único gesto,aunque sea involuntario,puede dejar al descubierto un autoengaño. En mi modesta y puede que inútil opinión, hay dos partes del cuerpo que son incapaces de mentir...no hay más que ver unos ojos que centelleen o cómo se eriza la piel en ciertas situaciones.

Hace tiempo que me cuesta encontrar las palabras y hace demasiado que me resulta difícil formular un discurso con lógica,preciso y,a poder ser,comprensible. Imagino que se me pasará,como todo,como siempre.

Es tarde para teorizar...pero a mi los horarios no me resultan más que imposiones camufladas y joder,odio que intenten frenarme. 

1 comentario:

  1. me gusta mucho esta entrada, en mi opinión escribes geniaal!
    Un beso desde http://tusonrisaalmundo.blogspot.com/ si quieres pasate;)

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