sábado, 26 de marzo de 2011

Pequeño desastre animal


Estamos en proceso de rozar con la punta de los dedos el fin de la tortura. Hay demasiados planes, demasiadas jornadas de compras pendientes, demasiadas listas de reproducción en pensamiento y demasiadas ganas de acabar.

Después de hablar con cierta persona importante he decidido tomarme las cosas con mucha más calma (más bien me ha obligado). Y en esta línea y con este sol madrileño no descarto colgarme la cámara al cuello y tirarme al centro en un rato,a modo de ejercicio espiritual.Total,tengo un domingo entero por delante para encerrarme a hacer mierda atrasada.
A partir de ahora voy a respirar yo primero. 

Lo que tengo es un plan sin plan abierto a modificaciones,arrebatos y posibles caprichos del destino.

1 comentario: