domingo, 21 de noviembre de 2010

Alegoría

Siento un peso en la nuca. Es tan fuerte que no me deja levantar la cabeza del papel o de la pantalla. No sé, creo que estoy siendo dominada por algún tipo de fuerza sobrenatural, o simplemente sea un cúmulo excesivo de obligaciones condensadas en un corto periodo de tiempo.

Joder, hay momentos en los que me dan unas ganas incontrolables de tirarlo todo a un pozo profundo, oscuro y sin salida. No me veo capaz de llevarlo todo por delante, y mira que puede llegar a resultar frustrante.

Ni siquiera puedo soltarlo todo aquí. No tengo tiempo para escribir, no tengo tiempo para perderme por Madrid con la cámara colgada del cuello, no tengo tiempo para frikear a nivel usuario(un poco de gilipollez al día, siempre fue alegría), no tengo tiempo para vivir como me gusta vivir, dedicándole a cada cosa los minutos exactos que se merece. Mi jerarquía de "momentos especiales que se merecen una atención especial" se ha visto totalmente truncada, y dudo mucho que pueda reconstruirla hasta dentro de unas semanas tan largas como criminales.

Solo puedo sentir una agonía que me repatea. Es lo que tiene el chasco tras chasco, la animadversión que despierta el desprecio al trabajo que cuesta sangre, sudor, lágrimas y horas de vida perdidas bajo el flexo.

Espero que,al menos, este jodido mes tenga algo de recompensa útil.

Foto: Alegoría de mi extraña fuerza mental, la que me saca de todos los líos. Antes de llover chispea, y esto no es más que un adelanto de lo que esa curiosa pero, para mi, imprescindible fuerza hará por mi en escasos 49 días. 

2 comentarios:

  1. no diré nada, ya lo has dicho tú todo

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  2. tsss a callar, que como te salga esa cara más veces nos alegras el día a muchos!!

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