domingo, 31 de octubre de 2010

Aleteos



La vida son cadenas. No de las que atan; cadenas de hechos, sucesos entrelazados. Dame un minuto y te lo explico.

Los detalles hacen girar el mundo. Una mirada te puede cambiar la vida y una sonrisa se la puede arreglar a otro. De eso va el tema, de detalles.

Edward Lorenz lo dejó claro, nos movemos por causa-efecto, no somos más que Efecto Mariposa. En este caótico universo, cualquier acto o decisión, por insignificante que parezca, puede generar unas consecuencias de una magnitud tal, que se escapan a nuestra limitada imaginación.

Hacer del caos un arte, como dicen los genios Love of Lesbian, se puede conseguir poniendo un poquito de pasión en lo que hacemos.

Es mejor arrepentirse de "algo" que se ha hecho que lamentarse por no haber llevado a cabo "algo". Creo que no hay mayor frustración que quedarse con las ganas, y eso es algo muy generalizado últimamente: acomplejados que no son capaces de mover su pie derecho sin preguntarle al izquierdo, corroídos por la frustración y la inseguridad.

¿Y si tu detalle es el decisivo?¿Y si ocurre lo inesperado?

Somos mariposas, provoquemos terremotos.

martes, 12 de octubre de 2010



Lo admito, odio el pasteleo. Me repatea el azúcar en exceso y cada vez estoy más convencida de que poco a poco me vuelvo diabética de tanta sobredosis de "amor".

Pero fíjate, yo soy de las que, en cierto modo, se enamora todos los días. Y no en el sentido estricto del verbo.
Efectivamente, yo lo interpreto a mi forma, como todo, como siempre. Y quizás por eso, a partir de ahora lo escribiré con “h”.

Estoy convencida de que me henamoro de la cara de mamá cuando me despide por las mañanas, de la mujer que limpia el andén del metro y me saluda todos los días, del empanamiento mental que fluye entre las zorras a primera hora de la mañana, de la ración semanal de patatas y de lo peculiar que puede llegar a resultar Vicálvaro.

Mucho hamor, para dar y tomar, dosificado entre los chistes malos, los despistes injustificados, las risas tontas, las miradas con carga léxica, la verborrea que produce el Almirante y el encanto de lo inesperado.

Eh, también estoy profundamente henamorada de muchos y muchas. Y éste es de esa clase de hamor que no se demuestra con flores, peluches, viajes, anillos y esa serie de tópicos y típicos...sino con el contacto visual sincero, la más romántica de las demostraciones hamorosas.

Con los años aprendes que amor y hamor son compatibles y, ¿por qué no decirlo?, recomendables.
Pero el que te inunda a primera vista, se escribe con “h”.


viernes, 8 de octubre de 2010


Hoy decido no volver a desperdiciar los segundos perdidos entre las horas frenéticas, mojarme de lluvia y empaparme de gente, valorar el ayer, vivir el hoy y soñar el mañana.

Hoy decido dejar a un lado las estupideces y meterme de lleno en lo importante, decir lo que siento y sentir lo que digo.


Hoy decido......dejar de decidir